DECIMOS:

La Errante es un proyecto.

Pero esto no se ajusta demasiado a la realidad.

Un proyecto es el resultado de cálculos, planificaciones, estrategias, objetivos.

Y LA ERRANTE NO NACIÓ DE UNA IDEA, sino de una necesidad:

LA NECESIDAD DE ESTAR JUNTXS.

La necesidad de reconocernos en un espacio común una vez agotado el

ciclo de movilizaciones que tuvieron lugar a partir de la primavera de 2011.

 

LA ERRANTE, más que un proyecto, ES UN GESTO.

Un gesto en dos movimientos.

 

UN PRIMER MOVIMIENTO lento, DE AMISTAD,

un saludo de vecindad, de cercanía, de afectuoso reconocimiento,

con el que tratamos de decir: estamos aquí, os seguimos,

nos interesan vuestras vidas, os necesitamos, os esperamos. 

Y UN SEGUNDO MOVIMIENTO, más vivo, que es DE RESISTENCIA.

RESISTENCIA FRENTE A LA DISPERSIÓN,

frente a la rutina, y sobre todo frente a la resignación.

   

RESISTENCIA DESDE LO POSIBLE, es decir desde nuestras limitaciones.

Mejor dicho, desde nuestras contradicciones, desde nuestra impotencia.

RESISTENCIA DESDE LO QUE SOMOS.

Desde la humildad.

No queremos ser ruidosos, solamente que se oigan nuestra música y nuestros poemas. No queremos ser mediáticos, ni estar de actualidad, solo estar en el presente, permanecer como parte del paisaje vital del pueblo.

Pero tampoco queremos ser invisibles. Resistencia no es oscuridad o clandestinidad. Es aire puro, sol, visibilidad, transparencia.

RESISTENCIA ES ESPERANZA, decía el poeta Rene Char.

La Resistencia es lo que nos queda cuando no nos queda nada, es decir cuando solo nos queda la esperanza.

Un proverbio hopi dice:

NOSOTROS SOMOS AQUELLOS A LOS QUE ESTÁBAMOS ESPERANDO.

Nosotros somos nuestros héroes, nosotros somos la historia, nosotros  somos los libros, nosotros somos las canciones, nosotros somos el amor y la justicia que esperamos.

No podemos esperar nada que no comience en nosotros y a través de nosotros. No va a venir Godot. No va a venir Alicia, no va a venir el Che, ni Jesús; no van a venir siquiera los Reyes Magos.

No van a venir líderes providenciales, magos o dioses a poner en marcha nuestras utopías.

DECIMOS:

La Errante es un proyecto Autogestionado.

La autogestión no es solo una consigna o un modo de gestión económica, es sobre todo UNA EXPRESIÓN DE VIDA QUE FORTALECE LO COMÚN.

Este es el verdadero sentido de la cultura: EXPRESIONES DE VIDA, es decir gestos. Muchos gestos. La resistencia es colectiva.

 

La cultura de la lucha por la dignificación de la vida es un bien colectivo, el resultado de un len­to proceso de acumulación que se ha visto barrido por las políticas neoliberales.

La cultura como expresión de vida debe sobre todo en tiempos sombríos preservar esa cultura de la lucha, cuidarla, proyectarla, compartirla.

Por eso decimos que LA LUCHA DE LA CULTURA ES LA CULTURA DE LA LUCHA.

Por lo demás, EL SENTARSE A LA SOMBRA ES PLACER COMUNAL, escribió el viejo Arcipreste en el siglo XIV.

Albergamos el deseo de que nuestra encina sea cada día más frondosa y proporcione una sombra amable y cálida a todos los que se aproximen a ella.